OEUVRES DR. CORNELIA PAUN HEINZEL

DR. CORNELIA PĂUN HEINZEL: "UNIVERSIDAD-CUERPO Y"

http://www.atheneum.ca/proza/dr-cornelia-paun-heinzel-universitate-corpul-y

http://www.asymetria.org/modules.php?name=Top"

"Universidad-Cuerpo Y" del libro  "El cartero nunca más llama dos veces" o  "Sueños ... sueños ... sueños" / "Poştaşul nu mai sună de două ori" sau "Visuri… visuri… visuri…" 

  Cornelia Păun Heinzel “Sesiones de formación en Sinaia”

Traduccion: periodista Jero Crespí y Cornelia Păun Heinzel

 En frente, había una fascinante mezcla de cuerpos geométricos, protegidos por delicados velos –desde el verde claro de las primeras briznas de hierba al eterno y oscuro verde de las agujas de los pinos- que se enredaban formando formas increibles, pareciera que un nino jugaba con gigantes hiperboloides, con enormes elipsoides y paraboloides y los lanzaba aleatoriamente en el aire, y estos caían de forma caótica sobre las cimas de las montanas. Lo más sorprendente

eran las curvas resultantes de la intersección de las dos formaciones montanosas que había frente a nosotros.

Le hice esta observación al colega que estaba en nuestro grupo, que se acerco a mi para admirar el paisaje que estaba frente al hotel.

Nosotros asistiamos fuera de las sesiones en Sinaia, como expertos de formación del Ministerio de Educación.

- Asi que, tu admiras el paisaje? Tu eres con matemáticas, -dijo sonriendo encantado el profesor. Anteriormente, durante el socialismo, en la Universidad Politécnica estaban unicamente los mejores en matemáticas.

Me explicó su observación, pensando, que él era un admirador de la naturaleza, como yo, pero su formación professional le hacía ver imagenes totalmente diferentes, de una extrana belleza, frente a nosotros.

- La verdad es que en el colegio y en la Universidad Politécnica yo era la mejor en matemáticas, había sido olímpica en matemáticas y solucionadora de la revista “Gaceta Matemática” desde que tenía 10 anos. Después en la Politécnica, entre en 1991 en el Departamento de Informática de la Facultad de Matemáticas de Bucarest, fui de los primeros; y no solo eso, mis conocimientos los utilice cuando realice y

defendí mi doctorado en robótica en 1998 –respondí. Mi director del doctorado era el profesor doctor docente, que fue el rector de la Universidad además de embajador en Japón durante dos legislaturas, un hombre de gran valía. Todas las personalidades que yo he conocido a lo largo de mi vida no eran solamente muy buenos profesionales, con un alto grado de inteligencia, era gente con un buen corazón, muy modesto y siempre educado. Otro profesor muy documentado en el área del departamento, me dijo que mi tesis doctoral era la mejor que había leído.

Antes de 1990 eran pocas personas las que accedían a la Universidad, los criterios eran muy difíciles, pero ahora tras la revolución, todas las personas en Rumanía podían acceder a la Universidad porque había muchas Universidades.

- Tú has hecho tu investigación universitaria, no es así? –me preguntó el profesor.

-Mis proyectos de investigación los he llevado como jefe de los institutos de investigación y los he finalizado.

- Y tu talento para escribir? –me preguntó el profesor.

- Mi abuelo me ensenó a leer cuando era muy pequena, tenía unos cuatro o cinco anos. Cuando yo entre en la escuela ya había leído todos los libros de mi casa, que era una colección muy numerosa y valiosa, representativa de la literatura universal. Tengo la licenciatura en filología, fui la mejor estudiante y un Máster. Mi madre era profesora de lengua rumana y mi abuelo profesor de filosofía.

- Y de gestión y evaluación de la educación? –me preguntó mi colega.

- Yo he leído siempre en todos los estudios existentes de la ensenanza, siempre estoy al tanto de cualquier novedad en el campo de la educación, emergente en el extranjero. Realice el Máster en Gestión y Evaluación de la Educación por la Universidad de Bucarest, en su Facultad de Psicología, en el curso de día. Por esto estoy aquí, en el ano 2000, sólo la Universidad de Bucarest tenía experiencia y todos mis colegas eran licenciados en Ciencias de la Educación. El examen de admisión era escrito y constaba de dos pruebas y yo obtuve un 9.80. Yo aprendí sola, estudié por el placer de todos los datos que había en los libros de referencia para los exámenes, después del curso publiqué un libro de gestión de educación, tema de mi tesis del Máster. Fue el primer studio publicado en Rumanía, realizado sobre la gestión de calidad en la educación. El director de mi trabajo me dijo que él publicó solamente diversos estudios realizadas en el extranjero, pero yo deseaba hacer solo investigaciones originales. Mi trabajo fue la base para muchas tesis doctorales en educación.

- Tu abuelo tuvo una gran influencia sobre ti cuando eras pequena, en tu formación, verdad?  –continuó el hombre- tú has estudiado toda tu vida. Qué curso vas a realizar ahora? Es interesante?

- Tengo una beca en Alemania, yo estudio en un grupo internacional especial.

Oímos ráfagas de disparos, nos despertó a la realidad, del frío metal de la vida.

- La caza aquí es permanente –senaló el profesor- En esta zona de bosque hay muchos animales salvajes. En Bistrita, en realidad nunca he visto nada igual.

Estábamos fuera de Sinaia, en el Valle Ancho, en un hotel donde el ajetreo era enorme. En el vestíbulo había una exposición específica del campo de la medicina, alcanzando el final de todas las actividades de formación realizadas. Yo llegué pronto al hotel y disfruté paseando por el patio de butacas con folletos y equipos médicos. Había representantes con cosméticos naturales, no podía perder esta oportunidad.

- Así, con esta formación, yo pensaba que jamás me iban a coger – se dirigió una colega a un grupo de expertos que se había formado en un instante en el vestíbulo.

- En realidad, confirmó que dijo otras palabras, la selección había sido correcta, basada en el valor… una rareza hoy en día… un concurso sin dinero y sin sobornos. Raramente se seleccionaba por el mérito de la Senora que dirigía el programa, una persona inteligente, muy profesional en educación y sobre todo, una persona honesta. Por lo tanto, las actividades del programa fueron intachables.

Llegaron pronto los formadores británicos, el programa era muy denso, cargado durante todo el día, agotador pero muy agradable.

Entre en el apartamentto de lujo del séptimo piso, donde estaba sola, porque mis colegas eran de Ploiesti y ellas volvieron a casa en su coche. Desde las dos habitaciones podia acceder al balcón equipado con un banco y dos sillones de estilo esponjoso. Me sumergí en el material blando y mis ojos se hundieron en el paisaje que había admirado momentos antes. Aquí, en el séptimo piso, todo parecía más cerca, más fascinante, se veía disminuida por la grandeza geométrica

montanosa, yo no encontraba una combinación que no se veía antes tan variada de cuerpos sólidos geométricos lanzados de forma caótica…

................................................................................................En frente, una fascinante mezcla de cuerpos geométricos protegidos por delicados velos - desde el verde claro de las primeras briznas de hierba, al eterno y oscuro verde de las agujas de los pinos - que se intersecan en las formas más increíbles... Parecía que un niño jugaba con gigantes hiperboloides, con enormes elipsoides y paraboloides, y los lanzaba aleatoriamente al aire, y ellos cayendo de forma caótica sobre las cimas de las montañas. Y lo más sorprendente eran las curvas resultantes de la intersección de las dos formaciones montañosas frente a nosotros...

Camelia se puso la camiseta sobre el traje de baño. A pesar de encontrarse en el mes más caluroso, los picos cubiertos de nieve de los Montes Bucegi le quitan las ganas de tomar el sol. Camelia portaba una pequeña mochila y continúo caminando lentamente en los pasos de Liviu. Detrás de ella estaba Roland. Cortando transversalmente la cuesta de la montaña, Camelia observo que Liviu dio un paso demasiado largo. Con sus pequeñas botas debía caminar sobre los pasos de alguien, o de lo contrario, podía deslizarse. Ella era la única en el grupo que no era escalador y no tenía botas adecuadas... y Roland también, a pesar de ser un escalador experimentado, él había ido solamente con la intención de pasear en Predeal, por lo que iba poco preparado y sin el equipamiento apropiado. Se reunió con el grupo de amigos de escalada en la estación, fue invitado al viaje y él se mostró de acuerdo inmediatamente.

– Pero aquí no hay rastros - dijo Camelia preocupada.

Al momento siguiente continuó cuesta abajo hacia el abismo. El ritmo era alucinante, porque el deslizamiento era terrible sobre la nieve.

"¡No hay salida! ¡Mira si muero!" - pensaba Camelia. Al siguiente segundo se golpeó en algo. Era Roland, que regresando sobre sus pasos en la nieve a toda velocidad. "Es necesario hacer algo para parar." - pensó Camelia, como despertando de un sueño, girando.

Entonces sintió algo frío en todo el cuerpo. "¡He muerto!" - pensó Camelia.

Un instante después vio que estaba suspendida en una roca sobre una pared vertical a unos cientos de metros. Se agarraba con una mano a un pedazo de roca y con la otra a un trozo de hielo flotante. Todo su cuerpo estaba sumergido en la nieve y un hilillo delgado de sangre goteando del cuerpo.

En la diagonal, en el límite del precipicio se encontraba Roland. El grupo de excursionistas que estaba arriba, había comenzado a gritar impaciente:

 – Descenderemos rápidamente. ¡No os preocupéis! ¡Menos mal que estáis vivos!

El descenso duró media hora, bajando más de 70 pies en el abismo hasta llegar a la nieve. Camelia tuvo tiempo suficiente para recordar todo lo que había sucedido durante el día. El domingo por la mañana debía ir a una excursión con Mihaela y su marido Mihai a la montaña. Camelia estaba muy entusiasmada porque nunca había realizado una excursión de este tipo. Con sus padres sólo había viajado en automóvil y siempre se había alojado en un hotel durante las vacaciones. Nunca había estado alojada en una tienda de campaña, además generalmente iban al mar, no a las montañas.

En el colegio donde seguía los cursos con perfil de matemáticas-informática y en la universidad, perfil técnico, los compañeros de clase eran generalmente chicos. Entre las chicas solo una o dos estaban dispuestas para ir de excursión. Las compañeras que no eran de Braşov, eran mayores y se debía a que habían estado trabajando, por lo que entraron más tarde en la universidad. Ahora conocía a Gabriela, miembro de un grupo dedicado a la protección de la naturaleza, de la universidad, contaba con algunos estudiantes de la Facultad de Ciencias Forestales. La excursión que se iba a llevar a cabo era de un solo día.

Durante la semana anterior habían ido por algunas colinas más allá de Săcele, donde habían encontrado unas flores raras, protegidas por la naturaleza y las habían fotografiado. A Camelia le gustó mucho. El sendero era fácil de transitar y ¡las flores eran tan hermosas!, además Camelia amaba a las plantas. Pero en ese momento los miembros del grupo decidieron realizar una ruta más difícil. Camelia no había hecho un viaje así por la montaña y en ningún caso, con personas con una amplia experiencia en la escalada, que habían realizado subidas sobre Tatra y Pamir. Así que eligió unas botas elegantes, de deporte y de calle, porque no sabía qué calzado era necesario para la montaña. En la estación de Braşov se encontraron con Roland, amigo de Liviu -el arquitecto-, que era el miembro más viejo del grupo. Él tampoco estaba preparado para la montaña, porque planeaba caminar únicamente por Predeal con el fin de meditar tras un divorcio reciente, antes de su salida definitiva hacia Alemania...

– ¿Cómo estás Roland? ¡Cuánto tiempo sin verte! ¡Ven con nosotros! Hoy vamos a escalar en Bucegi - dijo Liviu.

Roland disfrutó de esta oportunidad inesperada y aceptó sin discusión. Se bajaron del tren en Buşteni y comenzaron a subir los picos de las montañas. A pesar de ser verano, las laderas estaban cubiertas de nieve. Camelia comenzó a caminar sobre los pasos de Liviu, porque parecía el más seguro, siendo el mayor del grupo. Tenía unos cincuenta años y venía con su esposa, profesora de matemáticas. Roland era alegre y jugueteó todo el camino, él siempre iba detrás de Camelia y empezó a recolectar flores de rododendro. Camelia estaba generalmente mimada por los hombre que tenía a su alrededor. En la universidad, sus compañeros de estudios siempre intentaban complacerla, igual que algunos compañeros, de la Universidad de donde trabajaba, que tenían más o menos su edad.

Mircea, el profesor asistente en el grupo era el más taciturno y sólo dijo unas pocas palabras. Se detuvieron en una ladera para comer. En el lado opuesto un oso hizo su aparición, a esa distancia no era peligroso y lo pudieron admirar sin problemas. La comida era vegetariana dado que la carne y otros productos cárnicos además de los productos lácteos e incluso los huevos habían desaparecido del mercado. Así que la profesora de matemáticas preparó rápidamente en un bol una ensalada a base de tomates, pepinos y cebollas. Mihaela había traído con un tarro de zacuscă[1]; ella tenía una receta elaborada sólo con pimientos y mostaza, que había dado a Camelia también. No faltaba ni la ensalada de berenjenas ni el hummus de alubias blancas. Alguien del grupo que tenía cerdos, había traído un poco de tocino, pero eso fue lo único que no se había consumido. Y un poco de pan... Después de comer, el grupo continuo el ascenso, aunque hacía calor, alrededor de ellos solo había nieve.

Mihai fue en ayuda de Camelia. Ahora parecía confiar solamente en él. Era un hombre recio y Camelia subía agarrándole las piernas gruesas como troncos de árboles. Hasta ese momento había evitado ir con Mihai. Gabi estaba un poco celosa pero no quería molestarla. Camelia sabía que era muy hermosa. Ella había pensado en que no quería que a su colega le importara. Pero ahora ya no le importaba, lo único que quería era llegar segura a su casa. Allí, arriba, en los picos, María, la esposa de Liviu, tuvo una crisis nerviosa:

– ¡Por haber elegido principiantes, mira lo que nos pasó! Mañana temprano debo estar en la escuela a las ocho y llegaré tarde si no puedo coger el primer tren desde la estación de Buşteni. ¡Además, tengo reunión del partido!

– Pero nosotros somos culpables - dijo Mihai. Esta es una ruta de cuerda, para nosotros, los escaladores experimentados, es fácil, pero no pensamos en el resto del grupo. La próxima vez será necesario tener más cuidado. En esta ocasión tuvimos suerte de que no ocurriese nada malo, no quiero ni pensar que habría podido pasar.

Tras media hora en la nieve recibiendo directamente los rayos del sol Camelia tuvo un choque hipodérmico y estuvo temblando algunos minutos. Roland también... Probablemente se trataba también del shock de lo ocurrido. Después volvieron a su estado rápidamente, tras oír los gritos de María:

– ¡Vámonos rápido de aquí!

Durante el camino de descenso desde la cima de la montaña, Camelia seguía las fuertes piernas de Mihai que agarraba temblando, desesperada, como si esta fuera la única solución para no deslizarse en una misteriosa cueva en la montaña.

– ¡Deja que ahora me ocupe yo de ti! -dijo Mihai que era un hombre corpulento. Camelia había pensado que no podía ocurrir nada malo en la montaña, -algo tan maravilloso, como la montaña- se dijo Camelia -no puede ser peligroso-.

 

Incluso después del accidente, todo parecía un sueño. Sólo sentía los rasguños en la piel como eran una realidad. Por suerte, se había puesto su camiseta antes de la caída. No se había dañado ningún órgano interno. Sólo una piedra la había golpeado un poco en la cara y notó que le goteaba un hilillo de sangre.

Subieron al tren y Camelia tenía un hambre feroz, y Roland también. Pero sólo quedaba el tocino. Normalmente Camelia no comía tocino, pero en esas circunstancias le parecía lo mejor además comieron todo el pan que les quedaba. En la estación de trenes de Brasov la estaban esperando su madre y su hermana.

– ¿Te ha pasado algo, Camelia? - preguntó la madre de Camelia. Tuve una mala sensación esta mañana - comentó.

– No, no, todo fue bien - dijo Camelia rápidamente. Ella quería realizar más viajes y por lo tanto quiso evitar decir la verdad.

Cuando se acercaban al hospital provincial, Camelia le dijo a su madre suavemente:

– Madre, nos caímos en la montaña y tengo que ir al médico.

En la sala de urgencias, el joven doctor sonrió cuando vio a Camelia y le preguntó:

– ¿Qué le pasa señorita? ¿Otra vez se ha herido? Debía haber venido conmigo. ¡Yo le habría protegido! Y no le hubiera ocurrido nada. Por no haber aceptado mi invitación para asistir al un espectáculo de teatro, ¡mira lo que le ha pasado!

La noche anterior, cuando Camelia estaba lavando una botella de leche, el agua iba con tal presión que rompió tanto la botella gruesa como el lavabo. Algunos de los trozos se le habían clavado en su pierna y su madre le dijo que fuera al servicio de urgencias para que le pusiesen una inyección contra el tétanos. Estaba de guardia el mismo médico.

Durante tres días seguidos a Camelia le sucedieron percances. La noche anterior, se encontraba en el coche cerca de la curva hacia Răcădău, del Hospital Provincial, cuando un todoterreno estaba a punto de chocar contra su coche.

– Estaba en la montaña y me caí - dijo Camelia, incomoda, al doctor.

Era necesario desinfectarle las heridas, ya que las piedras le habían entrado tanto en la espalda, como en los brazos. Por suerte no era nada serio.

– Te dije que no subieses a la montaña - dijo su madre - es peligroso.

En los días siguientes Camelia supo por Gabriela que Roland contó que se había deslizado tras ella para salvarla. Él era alpinista. Sin embargo, tenía la posibilidad de caerse porque no llevaba el calzado adecuado, y se deslizaba en la nieve. Sin embargo, de la manera en que reaccionó parecía una víctima también. Pero si no se les hubiera unido Roland en la estación y Liviu no lo hubiese invitado, y si él no hubiera estado allí, Camelia no hubiera intentado -cuando se cayó en el abismo- pararse y quién sabe qué habría ocurrido. Ese abismo tenía también un nombre predestinado, "Quebrada del diablo", porque muchos habían encontrado la muerte allí, siendo una pared recta de roca, que comenzaba exactamente donde se habían detenido.

 

 

La segunda parte   Entre dos mundos

                              

Al día siguiente, Camelia se despertó como si no hubiera ocurrido nada especial el día anterior. Como de costumbre, Camelia recorría el camino a pie hasta la Universidad, tal como hacía cuando era estudiante. Ella no quería ir en el trolebús. Ella vivía en el Boulevard Central y estaba acostumbrada a llegar rápidamente al centro de la ciudad, donde estaban los edificios de la Universidad. La ruta era tan agradable que ella deseaba soñar.

Entró en el laboratorio, donde la luz se vertía en cascada a través de los grandes ventanales que ocupaban casi toda la pared exterior. Al frente, en las dos primeras filas se habían sentado los estudiantes más mayores. Pronto ella comprendió que ellos se habían colocado así intencionadamente. Probablemente se habían enterado que venía una persona recién graduada de la Universidad. Camelia era menor que algunos de sus estudiantes, no solo porque ella comenzó la escuela a los cinco años y medio, sino también porque había muchos estudiantes que debían ir al ejército antes de comenzar la Universidad. Rubia, esbelta, con figura de muñeca, grandes ojos negros y boca pequeña, Camelia sabía que siempre aparentaba mucho más joven de la edad que tenía. Durante el invierno había encontrado la solución a este problema: Ella vestía con ropa nueva, un tres cuartos de nutria negra y un sombrero de zorro polar.

El curso lo llevó a cabo durante el segundo semestre del segundo año académico. Durante el seminario, ella descubrió que los consejos de su profesor coordinador el Sr. Toia le habían sido útiles. Él le había dicho que debía retener los resultados parciales y finales de los cálculos de los problemas abordados durante el seminario coordinado, con el fin de comprobar la exactitud de sus resoluciones. De esta manera ella ahorraría tiempo y vería si cualquier estudiante había cometido algún error en la tabla. Sabía que solo eligen al mejor de esta especialización, no para ocupar un lugar olvidado de la mano de Dios, porque la distribución en el gobierno era buena, tras finalizar la universidad, la mayoría encontraban un puesto de trabajo en la comarca. Tal vez a hurtadillas y un poco recelosos, como había uno en el fondo de la sala que la miraba de forma impertinente. Camelia hizo como que no le veía y que el tiempo se realizara en las mejores condiciones. Nadie como él tenía ninguna posibilidad de terminar la universidad, si no vas a aprender en serio y saber si sus capacidades intelectuales plantearon satisfacer las altas necesidades académicas.

El curso estaba llegando a su fin, y algunos de los estudiantes que habían permanecido durante este le habían hecho algunas preguntas. Camelia estaba segura de sus conocimientos. ¿Ellos pensaron que ella no respondería a las preguntas porque se bloquearía? –pensó ella. El Profesor Sr. Toia le había advertido al respecto. Comprobar el cuaderno para los estudiantes que iba a publicar el Sr. Toia por lo que tenía que ir a casa del profesor, donde estaba su madre, tal y como se había dado cuenta.

- Me encantaría una novia como usted para mi hijo –le dijo ella a Camelia- pero es treinta años mayor que usted. Pero si usted lo desea…

Camelia no respondió, como si no se le hubiera preguntado. Parecía una pregunta retórica. El profesor siempre era muy nervioso y hacía  crisis. Pero Camelia era una persona alegre y pacífica.

El curso se llevo a cabo en el segundo semestre de segundo curso, dado que era necesario ir al centro donde tenía una oficina, junto al profesor y los demás asistentes que tenía, como una distribución doble del gobierno, en educación e investigación, pero que terminó con la medía máxima, entre los primeros de la universidad.

El sol proyectaba sus rayos juguetones, esparcidos entre las ramas de los árboles, cuando Camelia entró en el centro de la Universidad. Era un edificio viejo, siempre oscuro, le dio la sensación de que penetraba en otro periodo histórico y sus pensamientos volaron de forma involuntaria hacia otras épocas. El contacto con el presente, sin embargo, fue tan rápido que Camelia tuvo la sensación que despertó de un sueño.

- ¡Servus! Exclamó Camelia con satisfacción, mientras abría la puerta de una de las salas de laboratorio llena de computadoras y aparatos electrónicos.

- ¡Te beso las manos! respondió el joven, delgado y moreno que estaba en la habitación.

-¡Aaaahhhhh! Exclamó Crina riendo ahora. Ahora cuando yo había conseguido diciéndole “Servus”. ¡ usted responde con “Te beso las manos !” .

Gigi fue recientemente asistente de Camelia en la Universidad y esto se debió al hecho que ella siempre daba la bienvenida a todos los profesores. Era difícil acostumbrarse a ellos, le dijo a modo de saludo como Brasov ¡“Servus”!. Era más difícil con el asistente, Sr. Mihai, que era una figura imponente de más de 1.90 m.

Desde el compartimento delantero, apareció un hombre adulto, con elementos rústicos y rodeaba su cabeza una corona de pelo negro y rizado, vestido con un traje elegante. Era el Profesor Paparnita, el Jefe de Departamento. Cuando lo veía, Camelia siempre pensaba en el traje de campesino de Oas de donde era él, el cual le era más adecuado y podía imaginarlo sin esfuerzo, sonreía mientras lo imaginaba. Ella pensaba si él lo sabría.

-¿Quiere un poco de té? Aquí hay una taza sin dueño, dijo el profesor en voz baja.

Camelia aceptó, pero no necesariamente por el té, aunque el ritual del té fue un momento único. Era como una aceptación dentro del grupo. El profesor se hallaba distendido con ella y otros compañeros en la sala con él y sus dos asistentes, Gigi y Mihai. El profesor tenía una mampara de pie de separación cerca de las ventanas laterales con una puerta francesa, al entrar había una secretaria de aproximadamente 35 años, delgada, con la piel seca y arrugada, el pelo rojo, que estaba en constante estado de efervescencia contrastando con las otras personas más tranquilas.

-          Sólo sin azúcar, así podrá disfrutar del sabor del té. Como aprendí cuando estuve en Francia- explicaba Doru, uno de los ingenieros investigadores.

   En efecto, el té de rosa de mosqueta, tenía otro sabor sin azúcar en la bebida. Camelia tenía el hábito de tomar el té de esa forma. El café se convirtió en un lujo en aquella época y solo se encontraba si se tenían ciertas relaciones, así que el té de rosa de mosqueta lo sustituyó con éxito. Y de todas formas era preferible a “nechezol”.

Camelia ocupó pronto uno de los ordenadores y comenzó a trabajar. No había una pausa preestablecida por nadie, pero después de las diez, las personas que completaban sus actividades propuestas, salían a la famosa calle de la República donde servían café o pasteles.

Camelia había tomado el hábito de ir a la cafetería donde se podía tomar un café durante el descanso, a veces comer una empanada con queso. Una vez se tomó una empanada con repollo porque su antiguo profesor y ahora colega Mihai le pidió que comprara unas empanadas con col para él. Pero fue la primera y la última vez, después del primer bocado sintió algo duro en los dientes, como metal. Ella sacó con la mano una hermosa espiral de metal extraída de un estropajo de metal para limpiar los platos, pero no se lo dijo a su colega, para no quitarle su apetito, desde entonces nunca había tratado de comer empanadas de col.

En la cabina entró Razvan, como cada día, para dar instrucciones a los estudiantes del último grado para sus proyectos. A continuación recibió la visita del profesor Papornita.

A las diez, cuando ella salió, normalmente para el descanso se encontraba con Razvan en la pausa de la Universidad.

- ¡Tomamos un café en “ARO“? –le preguntó él. “ARO“ era el lugar más caro y lujoso de Brasov. Por lo general solo era frecuentado por los extranjeros. Camelia sola no habría ido allí. Solo fue a “ARO“ con su ex marido.

- Y… ¿Cómo has llegado hasta aquí? –preguntó el hombre perforándola con curiosidad con la mirada.

No podía comparar a Razvan con su ex marido. Era pequeño de estatura, Camelia comparó su peinado con un corte de pelo de monje franciscano. Su ex marido se parecía a Antonio Banderas. Era alto con una estructura deportiva y el pelo negro ondulado. Cuando ellos iban por la calle o a un evento, todo el mundo los miraba con envidia creyendo que era una pareja ideal, feliz.

-Estoy en la distribución dual final de la Universidad. Terminé la facultad entre los primeros –dijo Camelia.

-Estuve en el Colegio “Johannes Honterus” y en la Facultad de Informática de la Universidad de Cluj-Napoca. Tenía una distribución como profesor, después tuve la oportunidad de venir aquí. Trabajo con Dan, el ingeniero electrónico en el grupo de procesamiento de imagen. Realicé el doctorado con Solomon Marcus.

- Podría realizar el doctorado, pero mi profesor coordinador dice que debo esperar –dijo Camelia. Hay muy pocos lugares para los PhD. Tiene que hacer algo nuevo e inusual en su campo. Al inscribirse es necesario destacar los logros originales, publicar muchos artículos científicos y tengo muchísimo trabajo.

Quiero seguir con matemáticas como una segunda carrera, todos mis compañeros de colegio creen que es la facultad donde quiero ir. Yo he sido olímpica en matemáticas, La mejor en matemáticas y física. Hicimos trece horas de matemáticas por semana, más las horas en sábado en los círculos preparatorios para las Olimpiadas de matemáticas en la ciudad y el condado.

Mi madre quería que fuera ingeniero como mi padre, que estudió en la Facultad de Electrónica. Mi padre tenía tres veces más salario que mi madre más bonos por horas extras y como profesor en la universidad y en el colegio. Mi madre terminó la Universidad en Bucarest y eligió distribución en Brasov, en educación y mi padre eligió los Ferrocarriles Regionales en Brasov, a pesar de que quería quedarse en Bucarest, porque era de allí.

- Mi padre está en Bucarest –dijo Razvan. Pero mis padres están divorciados.

- Debo volver a la universidad –dijo Camelia.

Al salir de la universidad un joven salía de una floristería con un ramo de rosas rojas y le dijo:

-          Por favor, tenga el placer de recibir estas flores, y se las entregó.

Camelia quedó perpleja al recibir las flores. No era uno de sus estudiantes.

Durante el camino de vuelta a casa, en el autobús, Camelia observó a su ex marido, lo había visto en la estación e iba tras ella, no era la primera vez que iba a su acecho.

En los días siguientes, sabía que tomaba su descanso, Razvan iba pronto con ella.

- ¿Qué te gustaría estudiar más? –le preguntó Razvan.

- Es difícil de decir, a los cuatro años ya sabía leer y escribir y hacía “poemas”, Mi abuelo me enseño. ¡“Escríbeme un poema”! – me dijo una vez en broma mi tío, un investigador de un instituto de Bucarest. “Ahora no tengo inspiración” –le contesté yo muy seriamente. Mi tío permaneció inmóvil. Se preguntó ¿Cómo una niña tan pequeña sabía de inspiración? Para mí, sin embargo, era muy simple. Mi abuelo me hablo de los poetas, los escritores, la literatura rumana y universal, sobre su trabajo. Me habló de “Calligrammes! De Apolinaire, de Voltaire, Jean Jacques Rousseau, Byron, Tolstoi y otros muchos. Pero del que más me habló fue de Eminescu. Me habló de su vida, me recitó sus poemas y comentamos sus pomas, me explicó los aspectos críticos de George Calinescu –continuó Camelia.

-¿Tú leías mucho, no es así?-dijo Razvan.

- Si, hasta que fui a la escuela había leído casi todo los libros de la casa, que eran muchos, casi todos los autores de la literatura clásica. Entre ellos un “Larousse” de 1800 y las “obras” de Corneille y Racine, el libro francés publicado en torno a 1800. Mi abuelo me hablaba de las obras de arte, de las vidas de los pintores y escultores. Tuve algunos libros de esta materia en casa, a cerca de Rodin, Rafael, pero, sin embargo, lo que más me impresionó fue los sacrificios hechos por los investigadores en nombre de la ciencia, contando en un libro su vida y los descubrimientos que habían realizado. Creo que estas personas sirvieron como modelo durante toda mi vida –dijo Camelia, con el riesgo de convertirse en una idealista.

En el aula donde yo trabajo siempre lo hago con gusto realizando ejercicios y problemas de matemáticas de los compendios sin obligación por parte de nadie. Mi madre tenía una suscripción a la “Mathematical Gazette”, y había resueltos los problemas contenidos en ella llegando a publicar mi nombre como solucionadora de los problemas, pero para obtener la puntuación de resolver los problemas era necesario estar en sexto curso. Yo había aprendido “geometría” en sexto curso porqué mi madre había traído un manual a casa de la escuela.

De hecho, siempre fui la mejor de la clase en matemáticas, primero en la escuela y después especialmente en la universidad. En los exámenes en matemáticas obtenía las mejores notas sin esfuerzo, mientras que casi todos mis compañeros realizaban tres o cuatro veces los exámenes para obtener un cinco para aprobar. En uno de los seminarios, el profesor de álgebra diferencial que daba conferencias en la Sorbona dijo: “Eres demasiado buena en comparación con los demás, pudiendo salir a dar un paseo mientras tus compañeros realizan y entregan el examen. Tienes un diez, ¡enhorabuena!”. Realizamos el seminario de  ALGAED con él. En todos los cursos que yo asistía siempre resolvía los problemas y ejercicios.

- Creo que la conozco- dijo Razvan a Camelia- ¿Está ahora en la universidad?

Camelia iba de camino con el profesor Nadrag, el jefe del Departamento de                        Electrónica.

-          Vamos a tener pronto los términos del contrato de investigación de fabricación de tractores. El Director Adjunto había visto tu presentación en la conferencia, a él le gustaste y me preguntó si podría darle tu teléfono. Es un hombre muy inteligente, dirige una fábrica con más de 10.000 empleados y tiene un doctorado en robótica.  Quiere casarse y busca esposa. ¡Ya le di tu teléfono!

 

 

Esa noche, Camelia recibió una llamada del Director Banescu.

- Eres la mujer más hermosa que he visto nunca –le dijo- tengo un par de horas en la universidad como profesor, pero el trabajo en la fábrica me ocupa todo el tiempo. Yo trabajo desde la mañana hasta la noche.

Camelia respondió a todas las preguntas de una forma cortés y tímida, porque el profesor era trece años mayor que ella y tenía la sensación que estaba hablando con un profesor muy estricto. El Director estuvo hablando, haciendo elogios y declaraciones de amor durante una hora o dos y a partir de ese día la llamaba todas las noches antes de acostarse.

Al día siguiente, antes del descanso, Camelia pasó por el laboratorio de Razvan para coger un libro de informática.

- ¿Por qué estás tan agitado Razvan? –le preguntó Antonio, un colega que siempre se reía con Razvan - ¿A quién viste?

Razvan no respondió.

A la salida Joana, la única mujer ingeniera del colectivo, la había estudiado  con interés. “¿Razvan tiene ex novia? –pensó Camelia. Hay que decir que solo lo había visto hablar con sus colegas.

En el descanso Camelia salió nuevamente a tomar un café con Razvan.

- En nuestro equipo podrías progresar y satisfacer tus sueños. Yo quería estudiar el proceso de las imágenes y hacerlo ahora –explicó el hombre. Cuando eras pequeña ¿Cómo aprendiste tanto? –dijo Razvan.

Camelia pensó, de hecho en el colectivo donde trabajaba era como los investigadores famosos que había leído tiempo atrás. Todos eran apasionados de sus trabajos, los ordenadores, trabajando todo el día en la universidad, desde la mañana hasta la noche, sin ser obligado, incluso trabajando los días libres, trabajaban por placer. Sin tener estrés ni en el trabajo ni en el hogar. Fueron valorados y respetados por la gente por su inteligencia y por el trabajo que estaban realizando. Porque sólo el 2% de los graduados del colegio podían ir a la universidad, siendo seleccionados para la investigación los más brillantes de este grupo.

- Mi abuelo me enseñó también algo permanente por medio del juego. A los cuatro años yo tenía un insectario y un herbario, donde me escribió el nombre en latín de cada planta cosechada, como  Galanthus nivalis“ para la campañilla blanca recogida en la colina Dealul Melcilor, a los pies de la montaña. Tampa o “Scilla bifolia“ para la violeta del mismo lugar. Mi madre estudiaba entonces la segunda carrera, las “Ciencias Naturales”, así que yo tenía mucho material de lectura. Mi abuelo me enseñó todas las plantas de los bosques cercanos de Brasov –flores, arbustos- y en el campo, cerca de la estación de Brasov, su vegetación específica. Me encantaban todas las plantas y todas me parecían fascinantes, incluso la humilde maleza. Recuerdo que una vez recogí en el campo un puñado de laureles, fascinada por sus flores blancas inmaculadas y mandrágora con su atractivo color violeta-púrpura, de aspecto único, una extraña flor. La abuela cuando los vio en mi mano  me dijo que las tirase, que eran venenosas. “Pero son tan hermosas”-dije yo. Sin embargo las tiré, pero en mi mente no podía creer que algunas flores tan hermosas pudieran ser tan nocivas.

- ¿Sabes alemán? Yo aprendí en el colegio “Johannes Honterus –dijo Razvan.

- Yo estudié en el colegio “Dr. Ioan Mesota”, que era por aquel entonces el más severo –dijo Crina. Lo llamaban La Bastilla.

- Yo hablo alemán desde pequeña con mi abuela, siendo esa su nacionalidad.

Cuando regresó a la universidad, Camelia estaba hablando con Joana. Ella no sabía que esta conversación sería el comienzo de una buena amistad. Camelia era extremadamente buena y educada, pero las chicas y mujeres la envidiaban tanto que ella nunca había podido tener una amiga, ahora había encontrado una chica igual de hermosa e inteligente, que la admiraba pero no la envidaba.

Camelia pensaba en las palabras de Confucio “tu no empiezas una relación de amistad con alguien que no es mejor que tú mismo”. El aforismo corresponde “y para el alma gemela” concluyó ella. “¿Entre los hombres que se enamoran de mí va a haber un hombre más inteligente que yo?” se preguntó. Ella no sabía que el ser muy inteligente, muy altruista, tener un alma increíblemente buena, en el mundo que le había tocado vivir eran defectos importantes.

Era diciembre, durante toda la noche solo escuchó armas de fuego, nadie durmió en la ciudad. Los anunciaban varios rumores en la radio y la televisión, como que el agua estaba contaminada y no se podía consumir el agua del grifo. Habían disparado a una joven familia de las casas vecinas, los habían fusilado junto a su niño, en la cama.

A la mañana siguiente, sonó el teléfono.

-Soy la señora Pascu, Mi Theodore, un gran patriota fue a la universidad, también debes de ir. Todos los colegas están allí. ¿Por qué no vas Camelia? –le dijo.

Todavía no habían parado los disparos en la ciudad y era muy peligroso ir. De vez en cuando se escuchaba una ráfaga. Camelia viajó a la Universidad con el corazón encogido. Cuando llego al centro de la Universidad permaneció asombrada. El edificio había sido acribillado a balazos, así como todos los edificios de alrededor, sin embargo no había nadie.

El portero le dijo:

-          Nadie llegó hoy a la universidad, señorita. ¡Es la revolución!

Camelia no entendió porque la madre de Theodore, la señora Pascu la llamó para que fuera a la Universidad. Todavía se escuchaban disparos. Era muy peligroso. ¡Era la Revolución!

“Revolución, un mundo nuevo” – pensó Camelia. “Así que hay personas buenas”. Todas las personas inteligentes que ella conocía eran también personas muy buenas de alma y generosas. “Es probablemente una relación indisoluble entre inteligencia y bondad” –pensó Camelia. Un mundo mejor no se puede hacer con personas malas.



[1] Plato tradicional de la cocina rumana, muy parecido al pisto manchego. (N. del T.)


DR. CORNELIA PAUN HEINZEL  :   “UNIVERSITY BADY Y”

 

 

   After lunch the group continued climbing. Although it was very hot,snow was everywhere around them. Mihai came to help Camelia. Now, it seemed that she trusted only him. He was a well-built man and Camelia was climbing grabbing his thick as tree trunk legs. On the out journey, she avoided to walk near Mihai. Gabi was a bit jealous and she didn”t want to upset her friend. Camelia knew she was very beautiful. She had thought about her colleague not to think it was a big deal. But now she didn”t care anymore. She just wanted to reach back home. Up, on the top of the mountain, Maria, Liviu”s wife had a nervous breakdown.

”Look what happened to us because we took begginers with us!

Tommorrow I will have classes at school, at 8 o”clock and I will be late, if we do not catch the first train, the Busteni Station. And I have a board meeting as well!”

”But it is our fault,said Mihai. This road was due to be with ropes.

For us, mountain climbers with experience, it was easy. We did not think about the others in the group. Next time we go we should be more careful.

Now, we were lucky nothing bad happened. I do not even want to think about what might happened.”

After staying half an hour outside in the snow, directly after the sun light, Camelia had a hypothermic shock and shook for a couple of minutes.

Same happened to Roland....Probably it was the shock after what happened.

Then they immediately got over it, at Maria”s shouts: ”Let”s move, fast!”

Camelia got over the road down the peak of the mountain following Michael”s thick legs, which she caught shaking, desperate, as if it was the only way through which she wouldn”t slip in any mysterious mountains steep.

”I will take care of you!” said tall Mihai. Camelia did not think that something dangerous could happened on the mountain. Something so wonderful like the mountain, she was thinking, could”t be dangerous. Even after the accident, seemed that all that happened to her was just a dream.

Only the injuries she had on the skin got her back to reality. Luckily she got her T-shirt before the falling. She wasn”t injured at any internal organ.

Only near the temple, a rock hit her a bit and a fine spring of blood was running down her face.

They got in the train and Camelia was very hungry. But it was only some bacon left. Usually, Camelia doesn”t eat bacon, but now she thaught it was so good. They finished all the bread as well. In the station, in Brasov, her mum and her sister were waiting for her.

”Camelia?! Did something happen to you? I had a hunch in the morning.” Her mum asked.

”No, no. Said Camelia fast. It was all alright.”

Camelia wanted to go again in another trips and that”s why she avoided telling the truth to her mother. When they arrived near the local hospital, Camelia told her mother in a slow voice:

”You know...mum...I fell a little bit on the mountain and I need a doctor to see me!”

At the emergencies, the young doctor smiled when he saw Camelia and said to her:”What are you doing here young lady? Did you got hurt again? You should”ve come with me. I would protected you. You wouldn”t have got hurt. If you did not accept my invitation to the spectacle look what happened to you!”

A night before, Camelia had washed a bottle with milk and the water had come with such pressure that both the thick bottle and the sink broke. Some pieces of glass got though in her leg and her mother told her to go to a hospital for an antitetanos. It was the same doctor there. Three days in a row something happened to Camelia. Just a night before she was in a car when, in the turning road to Radacau from the county hospital, a jeep almost teared the car apart.

    

“I went to the mountain and fell, said Camelia embarrassed to the doctor.”

He had to disinfect the wounds because the pebbles entered in the beck and arms. She was lucky that it wasn't something serious..... “I told you not to go on the mountain , because it's dangerous, said her mother.”

The next days, Camelia found out from Gabriela that Ronald told her that he fell after her to save her. He was a climber performance. There is however the possibility to fall, because he was with street shoes and these ones were falling in the snow. However, after his reaction it looked like he was the victim.But if she hadn't met him at thetrain station, if Liviu hadn't called also him on the mountain and if he hadn't come, Camelia wouldn't have tried – when he fell in the abyss – to stop and who knows what would have happened..... The ravine which they fell off had also a predestined name, “ The Devil's Ravine”, because most of the people found their end in it, being a straight wall of rock, which began exactly where it stopped.

The next day, Camelia woke up like nothing special happened the day before. As usual, Camelia was walking on foot by the University, as she did when she was a student. She wasn't planning to go with the trolley. She was leaving on the central bulevard and she was used to arrive fast in the centre of the city, where they were and the bodies of the universities. The route was so nice that made her dream.

She was entering in the lab. The sunlights were overflowing in the waterfall, by the giant windows that were occupying almost all the outer wall. In front, the tallest students in that year were sitting in the first place. She figure it out that they left intentionaly. Probably they found out that a person who have just finished college was coming. Camelia was younger than her students because she started school at five years old and a half and also because students went to the army before they started college. Fair hearly, supple, with the face of a doll, with big, black eyes and a small mouth, Camelia have always known that she have looked smaller than her age she had. In winter, she found a solution for this problem: she got dressed with her new coat, three quarters,with blac nutria and polar fox cap.

The course was on the second semestre, on the second year of college. During the seminar, they found that the advices of her coordunating teacher, Mr. Toia, were helpful for her. He told her to remember also the partial and final calculation results of the resolvet problems, inside of the coordinating seminar, in order to check the correcteness of solve.By that way she could also economy time and see immediately any mistake that a student has done at the blackboard. She knew that just the best ones elected this specialization, not to go through some any forgotten place in the world, because the governmental repairs were very goodfor the ones who were graduating this university – most of the jobs in the county!                                                                

 

Dr.CorneliaPăunHeinzel:„Università CorpoY”

Di fronte, un affascinante mix di forme geometriche, veli delicati protetto - dal primo verde dell’erba – foglia eterne aghi di abete scuro – intersecati nelle forme più incredibili... come un bambino avrebbe hiperboloizi essere giocato con i giganti, con enormi ellissoidi e paraboloidi, che ha disegnato in aria in modo casuale e caotico caddero con cime... e la più incredibile è la curva risultante dalla intersezione delle due formazioni montuose a...

Camelia camicia vestito sulla spiaggia. Anche se era caldo di luglio, avvolto in creste di neve di Bucegi, se non te stesso attratto da concia, Nella parte posteriore, Camelia portando un piccolo zaino. Camminava lentamente le orme di Alan. Dietro di loro c’era Roland. Pendenza transversale Travers quando Liviu Camelia osserva che compone troppo alto. Con i suoi piccoli i loro stivali, poteva andare solo sui talloni, altrimenti scivolare. E stato l’unico gruppo che non era l’unico alpinista che non aveva scarponi... e Roland che, anche se esperto scalatore, era andato per parlare di una passeggiata a Predeal, cosi impreparato, senza attrezzature adeguate. Ha incontrato con un gruppo di amici presso gli scalatori della stazione, è stato invitato il viaggio e ha accettato subito.

Ma qui non si è rintracciare, ha detto Camelia preoccupato.

E un attimo dopo tornare indietro, in discesa nel baratro. Il ritmo è stato allucinante, perché terribile scivolare sulla neve, „ Io non ho scampo! Senti, come vorrei morire!” Camelia pensare. L’instante succesivo colpire qualcosa. Roland è che è tornato sulla neve a velocità. „ Deve fare qualcosa per fermare!” Camelia pensare allora, che risvegliato da un sogno. E laminati lateralmente. Poi qualcosa sensazione di freddo su tutto il corpo. „Ha già morti!” pensò Camelia.

Un attimo dopo vide che era sospeso su una parete verticale di roccia, a poche centinaia di metri di distanza. Un braccio sotto pendeva da una rupe e l’altro da un lastrone. Tutto il suo corpo era immerso nella neve. E un sottile rivolo di sangue e scorreva nel tempo aggiunta.

In basso, sulla diagonale, tutto inclinato a limitare precipizio, Roland stava mentendo.    

Gruppi di escursionisti dall’alto cominciarono a gridare, impaziente:

-       Ottenere velocemente, dopo di te. Non fatevi prendere dal panico! Grazie a Dio sei vivo!

Durò ma mezz’ora fino a quando non è arrivato. Neve era caduta da oltre 70 metri nel baratro.

Camelia ha avuto abbastanza tempo per ricordare tutto quello che era successo durante il giorno. Domenica mattina è stato quello di fare un viaggio in montagna, con Mihaela e suo marito, Michael. Camelia era molto eccitato perché non era in un tale aumento. I genitori fanno solo i viaggi in auto e l’hotel sempre cazau. Non ha mai dormito in una tenda o in campeggio. E di solito sono andati a mare, non di montagna. Al liceo, la classe di matematica-scienze al college. A l’Università, profile tecnico, quasi tutti i suoi colleghi erano ragazzi. Tra tante ragazze appena svegliato 1-2 più tempo per andare in viaggio. Colleghi de Brasov che non erano superiori a su età, che avevano lavorato e poi sono entrati all’università. Ora sapeva Gabriela, un membro di un gruppo di protezione della natura, l’Università, composto da alcuni degli studenti Forestali. Ed è stato solo per un’escursione di un giorno...

Nella settimana siamo andati alcune colline oltre Săcele, dove i fiori erano apparse alcune rare, protette per natura, sono state fotografate. Camelia mi è piaciuto molto. Il sentiero era facile da navigare e fiori cosi belli! E come amava tutte le piante Camelia...

Ora i membri del gruppo avevano deciso un percorso più difficile. Camelia in sé non era stato in un viaggio sulla montagna. E in ogni caso con le persone con una vasta esperienza in arrampicata. Che cosa è andato in Tatra e Pamir! Cosi ha preso l’ultima volta qualche Gheti sport elegante, strada. Non sapeva che cosa le scarpe di essere in montagna! In stazione Brasov incontrato Roland, un amico di Alan, il membro più anziano del gruppo, architetto. No, non era dotato di montagna perché aveva progettato di camminare da solo attraverso Predeal, per calmarsi dopo un recente divorzio e prima della sua partenza definitiva per la Germania.

Come stai, Roland? Dal momento che non ho visto! Vieni con noi! Risalendo la Bucegi oggi! Liviu ha detto.

            Roland gode opportunità inaspettata. E accetta senza discussione.

             Essi scesero dal treno a registri e cominciarono a scalare le vette. Anche se era estate, le piste erano coperte di neve. Camelia ha seguito le fasi di Liviu, perché sembrava più affidabile, essendo il più anziano del gruppo. Aveva circa 50 anni di età ed era venuto con la moglie, un insegnante di matematica...

             Roland era allegro e giocoso tutto il percorso. Camelia e camminava sempre dopo aver ricevuto loro fiori di rododendro. Camelia è stato sempre abituato ad essere viziati persone cosi maschile intorno a lui. Al college, compagni di scuola, non sempre sanno cosa fare, di esseresempre come. Quindi alcuni colleghi più vicini all’età dell’università dove lavorava.

             Mircea, professore assistente presso il gruppo era più taciturno e ha guidato poche parole.

Si fermarono su un piano inclinato per cenare. Sul lato opposto, un orso fatto la sua comparsa. Ad una distanza cosi grande che non periculoso, ma può ammirare liberamente senza problemi. Il prazo è stato come per i vegetariani. Meat Market finitti e prodotti di carne, formaggi e anche le uova. Cosi la matematica insegnante preparato velocemente in una ciotola di insalata di pomodori con cetrioli e cipolle. Mihaela è venuto con un vaso di rinfreschi. Avere un peperone rosso ricetta e senape solo, che ha dato e Camelia. Non manca insalata di melanzane e fagioli battuto. Qualcuno che è cresciuto maiali, aveva portato un po’ di pancetta. Ma non era troppo consumato da solo. E il pane...

Dopo pranzo il gruppo continua ascesa. Anche se molto caldo, la neve era intorno a loro. Michael è venuto per aiutare Camelia. Ora, se solo lui si può fidare. Era una salita solida e Camelia afferrando le gambe grosse, come albero steli. A Waging evitato di andare oltre Michael. Gabi è stato un po’ geloso e non voleva turbarla. Camelia sapeva che è molto bello. Aveva pensato paura che la sua collega, essere sembrato molto. Ma ora non è più curato. Voleva solo per arrivare sami e salvi a casa. Up sul crinale, Maria, moglie di Liviu fatto esaurimento nervoso:

Perché ho preso i principianti, guardate cosa è successo! Domani mattina ore di scuola io, tra le otto e io sarò in ritardo se non prendiamo il primo treno fuori dai registri della stazione! E io e incontro di partito!

„Ma noi siamo colpevoli”, ha detto Michael. Questa era la stringa percorso. Per noi, è stato facile per scalatori esperti. No, ma abbiamo pensato che gli altri del gruppo. Un’altra volta quando camminiamo, per essere più attenti. Ora siamo stati fortunati che non è successo niente male. Non voglio pensare a quello che potrebbe succedere!

-       Dopo un soggiorno mezz’ora in mezzo alla neve, passando direttamente dalla luce del sole, Camelia fatto scossa ipotermica e scuotendo pochi minuti. Cosi Roland... e lo shock era probabile possibilità. Poi sono tornati in fretta a Maria urla:

-       Andiamocene in frenta!

Cammino verso la cresta della montagna, Camelia dalle gambe robuste incrociate a guardare Michael, presero tremante, disperato, come se solo in modo che potesse infilarsi in qualche misterioso burrone di montagna.

-       Lasciami, ora sto prendendo cura di voi! detto Mihai.

Camelia avrebbe mai pensato qualcosa di brutto potrebbe accadare sulla montagna. „ Qualcosa di cosi meraviglioso quella collina”, pensò, „ ci potrebbe essere pericoloso!”. Ancho dopo l’incidente, sembrava che tutto fosse un sogno. Basta gall della pelle, si sentivano, ha portato alla realtà... una camicia fortunata che aveva preso prima della caduta. Non bussare tutti gli organi interni. Solo vicino al tempio, una pietra aveva colpito meno e quindi espressione de suo viso, un rivolo di sangue...

Hanno ottenuto sul treno e aveva una fame Camelia è sano di mente.  E loro, e Roland. Ma ci è stato lasciato era pancetta, di tutto il cibo che avevano. Di solito Camelia non mangia, ma ora sembrava cosi buono! Finirono e tutto il pane rimanente...

La stazione ferroviaria di Brasov, stava aspettando la madre e la sorella.

Si Camelia va bene, ho avuto la sensazione che questo mattina? Ha chiesto a sua madre.

-       No, no, disse la ragazza, fretta. È andato tutto bene.

Voleva andare in viaggio maggio... e quindi evitare di dire la verità.

Quando arrivarono vicino County Hospital, Camelia sua madre disse sonovoce:

-       Sai mamma, mi è caduto proprio sopra la montagna e devo vedere un medico!

In caso di emergenza, il giovane dottore sorrise quando vide Camelia, e ha detto:

-       Ma che cosa ti manca? E ferito? Dovevo andare con me! Io avrei protetto te! Non ci sarebbe niente di peggio è accaduto! Se non è stato accettato il mio invito per lo spettacolo, guardate cosa è successo a voi!

-       La notte prima, Camelia lavato un bicchiere di latte è acqua è venuto con una tale pressione che spesso vetro rotto e lavandino. Alcuni pezzi sono andati, ma la ragazza ha detto la madre in gamba e andare a ”servizio di emergenza” per fare l’antitetanica. Il servizio è stato lo stesso medico.

Tre giorni di fila, è successo qualcosa Camelia. La sera prima era in macchina con un amico e la curva verso Racadau da „Country Hospital”, come una jeep era a un pelo a frantumarsi.

-       Ero in montagna e sono caduto, disse Camelia imbarazzato, medico.

Ho dovuto disinfettare le ferite e sono entrato per cionoli schiena e braccia. Per fortuna non era qualcosa di più serio...

-       Ti ho detto di non andare su per la montagna, è periculoso, sua madre ha detto.

-       Il giorno dopo, da Gabriela Camelia è che Roland ha detto che scivolato dopo il suo per salvare lei. Era prestazione alpinista. C’è comunque la possibilità di cadere, perché era con scarpe da strada e scivolò sulla neve. Tuttavia come ha reagito sembrava una vittima. Ma se tu stessa gliene avresti incontrato alla stazione, se Alan non sarebbe stato chiamato e la montagna, e se non fosse venuto, Camelia sarebbe provato – quando cadde nell’abiso – a stop e chissà cosa sarebbe succeso? Rapa, che hanno fatto scorrere un nome predestinato. „Rapa diavolo” perché molti avevano trovato la loro fine in esso che è un muro rettilineo di roccia, che ha avuto inizio esattamente dove si era interrotto.

Il giorno dopo, Camelia si svegliò come se niente di speciale fosse accaduto il giorno precedente. Come al solito, la stada percorsa dalla passeggiata Università Camelia, come faceva quando era studente.  No trolley concepito per andare. Ha vissuto sulla Central Avenue e abituato a raggiungere velocemente il centro cità, dove c’erano i corpi Università. Il percorso è stato cosi piacevole sognare che un prompt.

Nella camera di laboratorio, la luce del sole versato cascata attraverso le grandi vetrate, che occupa quasi tutta la parete esterna. Di fronte, prima si erano, insediati gli studenti più anziani dell;anno. Si rese conto subito che è seguito era previsto. Probabilmente avevano sentito arriva una persona che a mela pena si è laureato, Camelia era inferiore ai suoi studenti  che età, perché ha iniziato la scuola a cinque anni e mezzo, ma anche perché gli studenti aveva servito prima di iniziare il college. Bionda, sottile, con la figura bambola, gli occhi grandi, neri, Camelia sapeva tutto sembrava molto più piccolo di età che hai. Inverno trovato una soluzione per risolvere questo problema: è rivestito il nuovo, tre quarti, nutria protezione della volpe nera e polare.

Il corso si svolge durante il secondo semestre del secondo anno di studio. Durante il seminario, ha osservato che il consiglio del suo coordinatore Prof. insegnante Mr. Toia stato utile. Si era detto che uno e parziali e finali i risultati dei calcoli di problemi risolti al seminario coordinato, al fine di verificare la correttezza di risolvere tale. In questo modo ha fatto e risparmio di tempo, e vedere immediatamente qualsiasi errore fatto da tutti gli studenti a bordo. Sapeva che solo il meglio sarebbe scegliere questa specializzazione, per non passare un po’di posto dimenticato da Dio, perché il governo è stato molto buono distribuzioni, per coloro che hanno terminato il college – la maggior parte dei posti di lavoro nella contea! Forse uno scivolato e truffatore come era in fondo alla stanza, che era tanto in tanto Camelia, occhiolino cattivo, Camelia fece finta di non vederlo ev

vederlo e procedeva ora in condizioni ottimali. Uno che non aveva alcuna possibilità di finire l’università, se non seriamente imparare se le sue capacità intelletuali non erano alti, per far fronte a requisiti accademici elevati.

Il corso è volgendo al termine. Alcuni studenti sono stati lasciati a un paio di damande. Camelia è stato, tuttavia, sicura di sé e la sua conoscenza. „ Forse hanno pensato  non rispondere alle domande di blocco?” ha pensato Prof. Toia aveva avvertito su questo.

Controllare il percorso per gli studenti che avrebbe pubblicato il signor Toia e ha dovuto prendere urgentemente lui.

Home per l’insegnante, come sempre, sta vivendo la sua madre – mi piacerebbe una figlia come te, ha detto Camelia donna. Ma mio figlio è 30 anni più vecchio. Se ti piace, ma il vostro...

Camelia non rispose, come sarebbe stato chiesto. Sembrava una domanda retorica. L’insegnante=prof sottolinea sempre quando le crisi era, è spaventato molto. Lei era un allegro e pacifico.

Il corso si svolge nel secondo semestre, secondo anno. Ma doveva andare al corpo Y , dove lui è ufficio insieme con il professore, gli infermieri e altro tirocinante, che era come lei. Doppio divisione governativa in materia di istruzione e ricerca per docenti con elevata media finito tra i primi.

Il sole lanciato i suoi raggi giocosi sparsi tra alcuni rami di albero quando si entra nel corpo Camelia Università. Il vecchio edificio, in eterno buio, ti ha dato la sensazione che penetrano in altri tempi istorici ei pensieri involontari hanno volato ad altri tempi. Ma questo contatto era cosi veloce che pensava di Camelia si sveglia da un sogno.

-       Servus! Accoglie Camelia, mentre aprendo la porta a una sala laboratorio piene di apparecchiature elettroniche e computers.

-       Baciare le mani! Egli rispose il giovane, snella e buio nella stanza.

-       Aaaah! Camelia gridò ridendo, ora che sono riuscito a dire „Servus!” Io non ti rispondo con „Servus!”.

Gigi era Cameliei assistente e non passò molto tempo fa, perché, lei accoglie sempre tutti come il principe insegnante. Era difficile abituarsi a dire collegialità Brasov saluto „Servus!” . Più difficile, invece, è statto il suo assistente Mr. Michael, che ha avuto anche una figura imponente di oltre 1,90 m la sua.

Dal vano anteriore, è apparso un uomo adulto con caratteristiche rustiche e circondato da un capo corolla di riccioli neri, vestita elegantemente. Era Papornita Professore, Capo del Dipartimento. Quando si vede sempre, Camelia pensato che un costume di popolo di Oas, da dove è venuto, sarebbe stato perfettamente abbinato. E immaginate, senza sforzo, sarebbe simile vestito e tranquillamente sorrise mentre si guarda esso. Se sapesse, quello che pensava...

-       Vuoi un po’ di tè! Ecco una tazza randagio, ha detto il professore, la voce morbida.

Camelia accettare , ma non necessariamente per il tè, ma rituale del tè che è stato un momento unico. Era come accettazione all’interno del gruppo. Prof. Lei lei e gli altri insegnanti in formazione compagni aveva distribuito in stanza con lui e due assistenti, Gigi e Michael. L’insegnante aveva fatto una cabina, finestrini laterali con porte francesi. Entrando nella cabina era una segretaria, una donna di circa 35 anni, magro, pelle secca e rugosa, con i capelli rossi, che è permanentemente in uno stato di effervescenza, che contrastava nettamente con gli altri calme.

-       Solo tu puoi assaporare il sapore del tè senza zucchero. Cosi ho imparato quando ero in Francia, spiega Entertainment, uno dei ricercatori ingegneri.

Infatti, tè di rosa canina, bevanda senza zucchero non hanno sapore. Camelia ha preso l’abitudine di bere il tè cosi. Il caffè era diventato un lusso in quel momento e  non più trovato soltanto i rapporti, in modo da rosa canina tè sostituire con successo la sedia. E comunque era preferibile „nechezolului”.

Camelia ha avuto luogo presso uno dei computer e ha iniziato a lavorare.

Venite presto e rompere. Nessuna pausa stabilito da nessuno, ma dopo le dieci

dieci ogni uomo che completano l’attività proposta è andato lungo la famosa via della Repubblica, servire caffe o patè. Strada ha avuto un fascino speciale. Gli edifici, tutti appartenenti al secolo scorso, vengono mantenuti intatti, come se il tempo potrebbe essere bloccato sotto il loro incantesimo. Hai avuto la sensazione che si è venuto attraverso il tunnel del tempo, in un’altra epoca. Solo negozi e locali al piano terra, che si mantiene in contatto con la realtà. E, naturalmente, quello dei veicoli a motore è stato vietato per la strada, in stato di sogno più profondo, che rientrano sotto l’incantesimoinconsapevolmente attratti Ulise come il canto delle sirene.   

Camelia aveva formato come al solito, per andare al bar, dove avrebbe potuto servire un caffé - sorprendente. A volte mangiare un grafico a torta con formaggio. Una volta che ha preso un cavolo in vaso, perché il suo ex assistente, ora collega, Michael, aveva chiesto di comprare delle torte con cavolo. Ma è stata la prima e ultima volta.  Dopo il primo morso senti qualcosa di denti in metallo. Tirò la mano apparve una bella spirale piatto di metallo tampone di pulizia tratto da. Non ha detto, tuttavia collega, non rovinare il vostro appetito. Ma da allora, Camelia non ha mai cercato di acquistare torte con cavolo, non...

Nel gabinetto, immettere Razvan, come ogni giorno, a dare indicazioni progetti di diploma degli studenti nei loro ultimi anni. Poi visita il professore era Papornita.

Alle 10, quando è venuto, come al solito, la pausa, Camelia incontrato nel cortile dell’Università, con Razvan.

-       Stiamo andando a bere un caffè al „ARO”? ha chiesto. „ARO” è stato nei locali più costosi e selezionare da Brasov. Di solito era frequentata solo da stranieri. Da solo, Camelia non sarebbe andato li. Non c’è stato a   „ARO” del suo ex coniuge.

-       E... comesei arrivato qui, in mezzo a noi? Domandò l’uomo, la foratura di un occhio curioso.

Razvan niente come l’ex coniuge. Era piccola in altezza. Camelia studiò il suo taglio di capelli, come un monaco francescano. L’ex marito sembrava a Antonio Banderas. Era dai capelli scuri, alto, atletico e neri capelli ricci. Quando si cammina per la strada o ad un evento, ognuno guardava con invidia, pensando loro abbinamento ideale, felice.

-       Ho dovuto assegnazione governo doppia laurea. Mi sono laureata in alto, ha detto Camelia.

-       Ha fatto scuola „Johannes Honterus” e „Facultà di Informatica” presso Cluj. Ho avuto una distribuzione insegnante. Poi ho avuto l’opportunità di venire qui, lo lavoro con Dan, un ingegnere elettronico del gruppo imaging. Ho sostenuto con Solomon Marcus dottorato.

-       Vogli dare il mio dottorato, ma il mio maestro ha detto il coordinatore. Camelia dice di attendre... ci sono pochissimi posti dottorato. Devo fare qualcosa di nuovo, unico nel settore. Al momento della registrazione si dovrebbe avere già eccezionali risultati originali, multos articoli scientifici pubblicati e per questo devo lavorare enormemente...

-       Vogli perseguire la matematica come seconda università. Tutti i miei colleghi ritengono che sia facoltà liceo dove vado. Ero matematica olimpici... e la migliore in questa disciplina in classe, classe speciale di matematica e fisica. 13 ore facendo matematica a settimana, più ore di Sabato, i cerchi nella contea ei preparativi per le Olimpiadi, la scuola e comune. Ma mamma mi voleva fare un ingegnere, come mio padre, che ha fatto „Elettronica e Telecomunicazioni”. Mio padre aveva tre volte lo stipendio della madre, più i bonus per gli straordinari, come professore all’università e scuola superiore. Madre ha a 2 facultà a Università Brasov, dopo Università Bucarest quando ha preso la divisione nel campo dell’instruzione. E il padre la segui nella stessa città, le „Ferrovie regionali”, anche se voleva restare a Bucarest perché Bucarest era.

-       - Mio padre è a bucarest Razvan ha detto. Ma i miei genitori sono divorziati...

-       Ora, torna all’Università, è poi visto Camelia.

-       All momento di lasciare a casa, all’Università, autobus, Camelia note sul suo ex marito. Aveva vista la fermata del bus e se ne va dopo di esso. Era la prima volta che ho guardato.

Il giorno dopo e nei giorni successive, Camelia sapeva quando stave andando a rompere, e lui è venuto subito Razvan.

-       Cosa ti piace studiare? Chiese Razvan.

-       Difficile da dire! Quattro anni già sapevano leggere e scrivere e fare poesia. Mio nonno mi ha insegnato. “Mi comporre una poesia”, ha detto scherzosamente una volta, mio zio, un istituto di ricerca a Bucarest. “ Ora ho l’inspirazione!” E io ho detto, molto grave. Mio zio rimase immobile. Si chiese come un bambino cosi piccolo, sapeva “ispirazione”. Per me, ma tutto era semplice. Mio nonno mi ha raccontato di poeti, scrittori e letteratura romena circa le loro opera. Aveva la “Calligrammes” di Apolinaire, Voltaire, Jean Jacques Rousseau, Byron, Tolstoi, e molti altri. Ma più egli parlava Eminescu. Mi ha raccontato la sua vita, recito poesie e comment, spiego aspetti critici di George Calinescu continua Camelia.

-       Hai letto un sacco non è vero? Razvan detto.

-       Si . Andando a scuola, ho letto quasi tutti I libri della casa, che erano molti, molti, avendo scritti  quasi tutti I classici della latteratura mondiale. Tra di loro un “Larouse” dal 1800 e opera di Corneille e Racine, in f rancese, tutto il libro pubblicato intorno al 1800. Mio nono mi ha parlato delle opera d’arte, pittori e scultori vite. Ho avuto diversi libri in questa zona della casa – su Rodin, Raffaello… ma soprattuto mi ha colpito sacrifice fatti da alcuni ricercatori, in nome della scienza, ha detto in un libro sulla vita e le scoperte fatte da loro. Credo che queste persone sono rimaste come un modello per la vita… con il rischio di diventare un idealista… Camelia detto. Dalla quarta elementare comincia a risolvere piacere, esercizi e problem delle collezioni, senza che nessuno mi obbliga. Mia madre aveva un abbonamento a “Mathematical Gazette” e aveva raggiunto grado risolutore di problem. Sono stato content di problem difficili ma soluzioni guardare Avanti e la conferma della vostra attesa che giusto, vedere il mio nome scritto in risolutori di problem scatola. Il mio nome è stata pubblicata sulla rivista come un risolutore. Per ottenere punteggi nella quinta elementare, ha dovuto risolvere problem di sesto grado. Di conseguenza ha imparato una “geometria” del sesto grado, mio madre ha portato manualmente da scuola. In realtà, io sono sempre stat oil migliore in classe di matematica a scuola, e al liceo, soprattutto in un college. Gli esami li portano in discipline matematiche, con il massimo dei voti senza sforzo, mentre quasi tutti i miei colleghi terranno tre o Quattro volte gli esami pet prendere un quinto. In uno dei seminari, docente di “Algebra differenziale”, che ha tenuto I corsi alla Sorbona, mi disse: “ Tu sei troppo bello a matematica per gli altri! Hai già dieci, con congratulazioni”. Ho fatto seminario “ALGAED” con lui in ogni momento e io risolvere solo a bordo, problem ed esercizi.

-       Credo di sapere il signore insegnante, ha detto Razvan Cameliei. Passiamo ora alle università?

-       Camelia incontrano sulla strada con Nadrag Professore, Direttore del Dipartimento “Electric”.

-        Ci sarà presto un contratto di ricerca con il “trattore” in fabbrica. Lui ti ha visto quando hai fatto il vice direttore di una presentazione di lavoro in “Conferenza”. Gli piaceva molto a voi e ha chiesto se si vuole dargli il telefono. Lui èun uomo molto intelligente, alla guida di una fabbrica con più di 10.000 persone e ha un dottorato in “Robot”. Vuole sposarsi e cercare la loro moglie. Io già gli ho dato il telefono.

In serata, Camelia già ricevuto la prima chiamata dal regista Banescu.

-       Tu sei la ragazza più bell ache abbia mai visto. Ho avuto un paio d’ore come docente presso l’università. Ma io lavoro presso l’impianto occupa quasi tutto il tempo. Io lavoro dalla mattina alla sera.

Camelia ha risposto alle domande educato e timido. Perché lui aveva tredici anni più di lei, lei aveva la sensazione che stave parlando con un insegnante molto severo. Direttore ama parlare e di fare dichiarazioni di complimenti amore e una o due ore al giorno. Da quell giorno, una chiamata ogni sera prima di dormire.

Il giorno dopo, prima della pausa, Camelia ha attraversato il laboratorio in cui la Razvan, prendere un libro dal computer biblioteca.

– Cosa stai cosi agitato Razvan? Antonio chiese, ridendo, stuzzicandolo un college

College che sempre Razvan. Chi hai visto?

Razvan non rispose.

All’uscita, Jeni, è stato l’unico ingegnere che ha studiato insieme con interesse.

“E ‘su ex amante di suo Razvan? “. Chiese Camelia. “Devo dire che parlo con lui, solo collegiale”.

Alla fine del primo tempo, Camelia ancora servono caffè con Razvan.

-       Nella nostra squadra può fare progressi e soddisfare I vostri sogni. Io volevo studiare l’elaborazione delle immagini e lo faccio ora, spiega l’uomo. Quando eri molto piccolo, come hai imparato cosi tanto? Razvan detto.

Camelia pensò. Infatti, il team di lavoro dei ricercatori è stato anche famoso che aveva letto quando aveva cinque anni. Tutti erano cosi appassionati del loro computer di lavoro, che stavano tutto il giorno presso l’università, dalla mattina alla sera senza essere costretti. Anche nei giorni off funzionato. Hanno lavorato piacere. Perché non avevano stress lavoro-correlato, l’alloggio… sono stati valutati e le persone rispettate per la loro intelligenza e per quello che stavano facendo… perché solo 2% dei laureate erano università. E la sua attività di ricerca presso l’università e più brillanti sono stati selezionati dal 2%.

Mio nonno mi ha insegnato qualcosa di nuovo costantemente attraverso il gioco. Quattro anni avevano un insettario e un erbario, che elenca tutte le piante raccolte, il nome latino – “Galanthus nivalis” per snowdrop prendersela con “Lumaca Hill” ai piedi di Tampa o “Scilla bifolia”, cosi avevo logger material in abbondanza. Mio nonno mi ha mostrato tutte le foreste intorno a piante Brasov – fiori, cespugli – e dal campo, intorno alla stazione Brasov, con una vegetazione particolare. Cosi tanto mi piaceva piante, che tutto mi sembrava magnifico. Anche il più umile erbaccia consideriamo bello. Mi ricordo che una volta ho preso in campo una serie di alloro, affascinanti per i loro fiori bianchi immacolati e mandrake – attraenti per il loro aspetto viola e unico, lo strano fiore. Nonna, quando li ho visti nella mia mano, mi ha detto di buttarli via, sono velenosi. “Ma ci sono

sono cosi belle…” dissi. Tuttavia ho ascoltato e li gettai. Ma nella mia mente, io non riuscivo a credere che alcuni fiori cosi bella, non può far male.

-       E sai tedesco, non è vero? Ho imparato il Tedesco in un college “Honterus” Razvan detto.

-       Ho partecipato ad un profile di vera scuola, “Dr. John Mesota” che era allora la più grave Camelia detto. Sono stato chiamato “Bastille”. Parla a bassa lingua tedesca. Ho imparato da mia nonna, che era di nazionalità.

Torna all’università, parla con Ioana Camelia.

Non sapeva che questo sarà l’inizio di una conversazione. Camelia era estremamente buono e gentile, ma sempre invidiato le donne e le ragazze cosi forte che non poteva avere una fidanzata. Ora trovare una ragazza bella e intelligente, che ammirano einvidia no. Camelia pensò alle parole di Confucio: ”Non avviare un’amicizia con qualcuno che è migliore di te”. L’aforisma è vero per la tua anima gemella”, ha concluso. “ Degli uomini che si innamorano di me, posso trovare un uomo più intelligente di me?”, si chiese. Sapeva che era molto intelligente, molto disinteressato, era incredibilmente gentile e anima misericordiosa erano grossi difetti al mondo vivrà.

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E ‘stato nel mese di dicembre. Per tutta la notte hanno solo sentito spari. Nessuno ha dormito in città. Essa ha annunciato varie vaci alla radio e alla television, acqua è avvelenata e non consumare l’acqua del rubinetto.

Una giovane famiglia dale case vicine, era stato colpito con il bambino a letto.

L’indomani mattina, il telefono squillò.

-‘ m Signora Pascu. Teodor mia, un grande patriota andato all’università. Devi andare, anche. Tutti I colleghi vanno li. Si, perché non andare? Camelia, ha detto.

Non è ancora finite incendi in città ed era molto pericoloso andare . Molto raramente potrebbe essere sentito da una raffica. Camelia ha viaggiato dall’Università di cuore come una pulce. Quando ha raggiunto il corpo stupito Università. YL’edificio è stato tutto crivellato di colpi… Cosi tutti gli edifice intorno. Tuttavia, l’edificio non ha trovato nessuno. Il portiere gli ha detto:

-       Nessuno è venuto a l’Università di oggi, signorina! E “Revolution”!

Camelia non capisco perché ha telefonato a sua madre Theodore, la signora Pascu e chiamò sua università urgente. Ancora tiro. Solo che era cosi pericoloso… perché era “Revolution”!.

“Rivoluzione… che è un nuovo mondo”, Camelia pensare. ”Allora la gente e meglio…”. Tutte le persone intelligenti che conosceva  ed era gente molto di buon cuore.  ”E ún rapporto indissolubile tra l’intelligenza e la gentilezza””, Camelia pensare. “Per un mondo migliore non può trattare con persone cattive”.